Cómo leer las manos
Aprender a leer las manos de los adversarios constituye una de las estrategias más importantes de los mejores jugadores de poker. Sobre todo cuando se juega con jugadores intermedios. Cuanto más desarrolles tu habilidad de descifrar qué tienen el resto de los jugadores, mayores serán tus posibilidades de ganar. Aquí te detallaremos qué deducciones te facilitan ciertos movimientos de manos, algunas equivocaciones delatadoras de tus oponentes, y otros detalles importantes que pueden marcar la diferencia entre ganar o perder.
El proceso de aprender a intuir las manos de tus adversarios en base a la lógica, tiene en cuenta todas los naipes que pueden llegar a tener tus adversarios, en base a sus movimientos y actitudes. La idea es minimizar la distancia con tu oponente siendo más listo que él, o por lo menos tratando de descubrir sus intenciones de forma inteligente, considerando que también puedes equivocarte aún habiendo sido lo más lógico posible.
Estudiemos un ejemplo sencillo:
tienes en tu mano dos reinas y un contrincante agresivo sube la apuesta desde una de las primeras posiciones antes del flop. También puede tener una pareja de Ases, si fuera así debes hacer fold. Pero antes, debes plantearte que también existe la posibilidad de que tenga A-K, K-K, Q-Q, J-J, o A-Q; entre otras varias opciones.
Para contrarrestar esa situación puedes hacer re raise aunque esto te lleve a una mala jugada si efectivamente el otro tiene la buena mano. Para minimizar las posibilidades de fallar, en el transcurso de la partida, debes intentar adivinar las posibles manos que pueda tener, basándote en la observación de sus acciones.
En este sentido, lo primero y principal a la hora de emprender la lectura de manos es detectar de forma precisa el nivel de juego que caracteriza a nuestro adversario.
Las operaciones cognitivas en el poker atraviesan distintos niveles. Y lo primero que debemos lograr para una correcta lectura de manos es descubrir con precisión cuál es el nivel de juego del otro. Mientras más lógico y organizado sea su juego, mejor para nosotros. Así podremos prevenir fácilmente su próxima maniobra. En poker, poseer una "rutina" puede resultar muy peligroso.
Aunque siempre debes tener en cuenta que poseer un estilo de juego lo descubre también como un buen jugador, y como tal, intentará despistarte por todos los medios. Pero si eres inteligente, como se necesita para ser un buen jugador de poker, aprenderás a ver por los entresijos del juego que nunca se saldrá demasiado de su rutina. Entonces podrás seguir sus movimientos y analizarlos a tu favor.
Si en cambio su nivel es bajo y juega mal, la lógica será más difícil de aplicar, pero sus propias equivocaciones te facilitarán ganar.
Nadie ha dicho que aprender a leer la mano del otro es una tarea fácil. Como todo en el poker, se desarrolla con el tiempo y la práctica. Lo que si es indispensable es poseer un gran poder de concentración y capacidad para aprender de los errores. Los propios y los del prójimo.


